Presentación de Renekton: | Jugabilidad - League of Legends
Presentación oficial del campeón. Las mecánicas y el diseño corresponden a la versión del video.

el Carnicero de las Arenas
El largo encarcelamiento transformó a un célebre guerrero shurimano en una figura de rabia. Renekton ahora culpa a su hermano Nasus por esos siglos y persigue la venganza en lugar del imperio que defendió una vez.
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Presentación oficial del campeón. Las mecánicas y el diseño corresponden a la versión del video.
Biografía y lectura · THE RUNE
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Renekton nació para luchar. Ya desde joven estaba claro que no conocía el miedo, pues se veía siempre envuelto en violentas peleas con niños mucho mayores que él. A menudo, era el orgullo lo que provocaba estos enfrentamientos: Renekton era incapaz de retroceder o pasar una ofensa por alto. Aunque Nasus, su hermano mayor, no veía sus peleas callejeras con buenos ojos, Renekton las disfrutaba.
Nasus eventualmente se marchó para unirse al prestigioso Collegium del Sol, y las peleas de Renekton se volvieron cada vez más serias. Temeroso de que el carácter agresivo de Renekton lo condenara a prisión o a una muerte prematura, Nasus ayudó a su hermano a alistarse en el ejército shurimano. Aunque Renekton era demasiado joven para incorporarse a las filas, Nasus se aseguró de que se pasara por alto ese detalle.
La férrea disciplina del ejército fue una bendición. Renekton ayudó a extender los dominios del imperio luchando en numerosas guerras de conquista, y aunque su dureza y ferocidad todavía eran evidentes, se ganó la fama de honrado y valiente. Nasus, ahora un célebre general y estratega, solía decir con frecuencia que él planificaba grandes batallas, pero que era Renekton quien las ganaba.
En efecto, después de salvar a la aislada ciudad de Zuretta, el emperador en persona nombró a Renekton capitán y Guardián de Shurima. Con una inferioridad de diez hombres contra uno, él y un pequeño contingente se habían enfrentado al enemigo en los acantilados rocosos del sur para que la ciudad tuviera tiempo de ser evacuada. Nadie esperaba que Renekton saliera de aquella batalla con vida, y mucho menos con una victoria... pero se mantuvo firme el tiempo suficiente hasta que llegaron las tropas de relevo, lideradas por Nasus, y las fuerzas de los invasores fueron derrotadas.
A través de décadas de servicio, la reputación de Renekton llegó a equipararse con la de los dioses guerreros de los Huéspedes Ascendidos, y su presencia en el campo de batalla inspiraba a aquellos que luchaban junto a él tanto como aterrorizaba a sus enemigos. Renekton, entrado en años, era ya un veterano canoso y curtido en mil batallas cuando le llegaron noticias de que su hermano estaba a punto de morir.
Corrió de vuelta a la capital, donde se encontró con un Nasus abatido por una cruel enfermedad debilitante, convertido en una sombra del imponente héroe que había sido. La enfermedad no tenía cura.
No obstante, todos reconocían la grandeza del general. Además de su ingenio militar, Nasus había sido el curador de las grandes bibliotecas del imperio y había compilado o traducido muchas de las mayores obras literarias de la antigüedad. Un hombre así no podía pasar desapercibido y, por lo tanto, se decretó que era digno de recibir el ritual de Ascensión.
La ciudad entera se reunió para atestiguar la ceremonia, pero Nasus carecía de la fuerza suficiente para subir los escalones del estrado ante el Disco Solar. Sin pensar un segundo en su propia seguridad, Renekton alzó a su hermano en brazos y subió los últimos peldaños, convencido de que aquel gesto lo conduciría a la muerte. Después de todo, era solo un guerrero y sabía que Shurima necesitaría a Nasus en el futuro.
Sin embargo, Renekton no pereció. Bajo el cegador resplandor del Disco Solar, ambos hermanos fueron elevados y transformados, y cuando la luz se desvaneció, dos poderosos dioses guerreros aparecieron ante los espectadores: Nasus en su esbelto cuerpo con cabeza de chacal y Renekton como un imponente reptil. El chacal a menudo se consideraba como una de las bestias más inteligentes y astutas, mientras que la agresividad intrépida del cocodrilo era idónea para la personalidad de Renekton.
Renekton había sido un portentoso héroe de guerra, pero ahora tenía un poder incomprensible para el común de los mortales. Lideró a los soldados shurimanos en incontables victorias sangrientas, y jamás tuvo ni esperó clemencia. Su leyenda se extendió más allá de los confines del imperio y fueron sus enemigos los que lo apodaron el ''Carnicero de las arenas'', sobrenombre que aceptó gustoso.
Había quien pensaba que una parte de la humanidad de Renekton se había perdido en su transformación, y Nasus compartía esta opinión. Cada día parecía más cruel, su sed de sangre alcanzaba cotas antinaturales y se rumoreaba que cometía verdaderas atrocidades en nombre de la guerra. Aun así, era un fiel defensor de Shurima y sirvió con extrema lealtad a una sucesión de emperadores, incluso durante la rebelión de Icathia y la horrible guerra que siguió.
Algunos años después, se decidió que el joven emperador Azir se uniría a los Huéspedes Ascendidos para convertirse en el gobernante inmortal que su pueblo merecía.
Las consecuencias fueron catastróficas.
Renekton y Nasus estaban cada uno a más de un día de distancia al tiempo que esto sucedió y, cuando por fin llegaron, se encontraron con la otrora gloriosa ciudad en ruinas. El Disco Solar, vaciado de toda energía, fallaba. En el centro de aquella masacre encontraron a Xerath, el traicionero mago del emperador, convertido en un ser malévolo de pura energía.
Los hermanos pelearon con uñas y dientes, pero, a sabiendas de que no podrían destruir a Xerath, Renekton logró llevarlo hasta las profundidades de la Tumba de los Emperadores y rogó a su hermano que sellara aquel mausoleo con ellos dentro. Consciente de que no habría otra forma de detenerlo, Nasus cumplió a regañadientes las órdenes de su hermano.
Xerath y Renekton continuaron su batalla. Durante incontables siglos se enfrentaron en las oscuras profundidades, mientras la otrora gran civilización de Shurima se venía abajo en la superficie. Xerath provocaba a su adversario envenenando con palabras los oídos de Renekton, y, con el tiempo, su discurso resonó en él. Convenció a Renekton de que Nasus, celoso de su éxito, había aprovechado la oportunidad para deshacerse de él y disfrutar de la inmortalidad en soledad.
Poco a poco, la cordura de Renekton se resquebrajó por completo. Xerath no hizo más que ahondar aquellas grietas, tergiversando su visión de lo real y lo imaginario. Cuando unos codiciosos exploradores mortales abrieron finalmente la Tumba de los Emperadores, Renekton rugió iracundo y se precipitó con estruendo hacia las arenas del desierto shurimano, olfateando el aire en busca del rastro de su hermano.
Pero Shurima ha cambiado mucho en su ausencia. Los Huéspedes Ascendidos no existen más, y la mayor parte del pueblo shurimano está disperso y sin un líder. Aunque le importa muy poco, Renekton ha sumado varios seguidores entre los invasores más crueles y sanguinarios del desierto... incluso cuando no puede distinguir a un amigo de un enemigo durante sus frecuentes ataques frenéticos.
En ocasiones, recuerda al orgulloso y honorable héroe que fue; sin embargo, la mayoría del tiempo no es más que una bestia enloquecida por el odio e impulsada por su sed de sangre y venganza.

Un lugar en Runaterra
El antiguo imperio de Shurima unió gran parte del sur bajo el poder de Ascendidos guerreros. La rebelión, el Vacío y la fallida Ascensión de su emperador final dejaron legados que sobrevivieron a la destrucción de la capital.
La gente ahora sobrevive entre desiertos, oasis y ruinas enterradas como comerciantes, colonos, mercenarios y buscadores de tesoros. El regreso de Azir plantea la posibilidad de restauración, pero la antigua gloria del imperio no es la única perspectiva de su pasado. Lea a los que gobernaron junto a los que sufrieron bajo él.
Del archivo de arte de Riot
Su lugar en el mundo
Hermanos en conflicto
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El intento de Azir de alcanzar la inmortalidad terminó en la traición y el colapso de sus ambiciones. Renacido milenios más tarde como un ser Ascendidos, busca restaurar el imperio cuyas ruinas se han levantado con él.
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Sivir la hace vivir a través del mando mercenario y la recuperación de shurimano tesoros. El regreso de las antiguas potencias desafía una vida construida en torno al pago con demandas contrapuestas sobre su futuro.
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Biografía por Riot Games; notas de lectura y capítulos contextuales por The Rune. Las ilustraciones y vídeos oficiales se acreditan a Riot Games; el arte de desarrollo representa el proceso de diseño.