Avance de jugabilidad de Dr. Mundo | League of Legends
Presentación oficial del campeón. Las mecánicas y el diseño corresponden a la versión del video.

el Loco de Zaun
Un ex paciente de asilo, el Dr. Mundo ahora imita los procedimientos abusivos que una vez le hicieron. Su afirmación de la pericia médica oculta una completa falta de ella, mientras que las inyecciones repetidas lo hacen cada vez más monstruoso.
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Presentación oficial del campeón. Las mecánicas y el diseño corresponden a la versión del video.
Biografía y lectura · THE RUNE
Riot Games · Biografía completa de Universo
En los pabellones del infame manicomio de Zaun, una monstruosa figura solitaria vaga por los pasillos. Sus métodos son atrevidos, su sierra está afilada y sus pacientes están aterrorizados. Porque este hombre no es ningún doctor, excepto en las fantasías de su propia mente.
Aunque su verdadero nombre se perdió en el tiempo y la memoria, Dr. Mundo fue alguna vez un pacificador que trabajaba para uno de los quimobarones más poderosos de Zaun. Conocido por su bulliciosa amabilidad, era extraordinariamente bondadoso para alguien que se ganaba la vida usando la intimidación física. Siempre era rápido para inventar un apodo amigable o dar un golpecito en la espalda, y con frecuencia ignoraba felizmente los conflictos en los que se metía. Causarle un conflicto a su jefe fue solo cuestión de tiempo.
Decidido a hacer de su subordinado un ejemplo para todos, el quimobarón lo envió al Hospital Psiquiátrico Osweld, un lugar famoso por sus tratamientos inhumanos y remedios dudosos. El barón observó con satisfacción cómo encarcelaban a su pacificador y lo arrastraban a los confines acolchonados de la celda de máxima seguridad del manicomio.
En los meses siguientes, el pacificador fue víctima de horrores indescriptibles cometidos por sus supuestos cuidadores. Se le realizaron tratamientos experimentales sin ningún tipo de preocupación por el bienestar del paciente. Picaron sus nervios, cercenaron sus lóbulos y le suministraron en grandes cantidades medicinas no autorizadas. El pacificador comenzó a cambiar, y su contextura de por sí grande se hizo cada día más musculosa. Su cerebro, sin embargo, sufrió el peor de los destinos. Como perdió todos los recuerdos de su vida pasada, el pacificador luchaba para encontrarle sentido al cruel mundo que lo rodeaba. Bajó la vista y contempló su viejo chaleco de fuerza... era casi igual a las batas blancas que usaban los profesionales médicos a su alrededor.
Malinterpretando las palabras de su propio uniforme, comenzó a asumir un nuevo nombre y una nueva profesión.
Yo también debo ser un doctor. ¿Por qué otro motivo estaría en este condenado manicomio?, pensó. Y todas estas personas... deben ser mis pacientes.
Al fin llegó el día en el que el quimobarón acudió al manicomio para liberar a su pacificador. Para su sorpresa, no había nadie para recibirlo en el vestíbulo. Los pasillos estaban vacíos y silenciosos, excepto por el balbuceo débil e incoherente de un paciente trastornado en una habitación al final del pasillo.
El barón entró a la habitación y se encontró con una escena escalofriante: desperdigados por el piso yacían incontables cadáveres, tanto pacientes como médicos, tan desmembrados que era imposible reconocerlos. De pie encima de ellos, una monstruosidad corpulenta y morada mascullaba incoherencias mientras una larga lengua azul le colgaba por una de las comisuras de su enorme boca. Sus músculos sobresalían por debajo de las vestimentas demasiado pequeñas, y en su puño cerrado sostenía una sierra quirúrgica. El barón palideció cuando su mirada se posó en la cara del monstruo, ya que reconoció en ella a su antiguo pacificador.
El monstruo, que no recordaba a su antiguo jefe, solo vio otro paciente desesperado por un tratamiento. La criatura morada avanzó pesadamente hacia el quimobarón, meneando su sierra con anticipación. El barón desenfundó su pistola quimtech y disparó. El tiro perforó la masa amenazante que se cernía frente a él y consiguió hacer tambalear al monstruo...
Pero solo por un momento.
El orificio en la carne de la criatura se cerró rápidamente mientras nuevas fibras de músculo volvían a crecer sobre la herida. El monstruo hizo una pausa, lo miró inquisitivamente y masculló: ''Tú enfermo. ¡Necesitar ayuda!''.
Imitando lo que había visto hacer incontables veces a los antiguos profesionales del manicomio, el pacificador arrojó al hombre sobre una camilla cercana, ató sus brazos con las correas y preparó los instrumentos para la cirugía. El quimobarón palideció cuando se dio cuenta del destino nefasto que le esperaba.
La cirugía resultante, como tantas otras antes y después, no fue exitosa. El incipiente doctor agregó los restos de su paciente más reciente a la pila en el piso. Aunque estaba triste porque no había podido salvarlo, sabía que había hecho todo lo que estaba a su alcance. Además, tendría otras oportunidades. Zaun estaba lleno de enfermos esperando curarse. De nuevo con una sonrisa en su rostro, dejó el hospital y se echó a andar a las calles en busca de más pacientes.

Un lugar en Runaterra
Zaun ocupa los cañones y profundidades industriales por debajo de Piltóver. La contaminación y la investigación peligrosa conforman la vida cotidiana, sin embargo, la ciudad también sostiene comunidades inventivas, rica cultura y oportunidades no disponibles arriba.
Su relación con Piltóver combina dependencia, intercambio y desigualdad. La región es más que un telón de fondo para los delincuentes: sus residentes construyen vidas en medio de condiciones peligrosas y poderes competidores. Las historias de personajes revelan experiencias que una descripción del horizonte no puede.
Del archivo de arte de Riot
Su lugar en el mundo
el Joven que Fragmentó el Tiempo
La Z-Drive de Ekko le permite revisitar las posibilidades y remodelar el resultado de un momento. Ese invento es más que una fuente de libertad: él y las Luces de Fuego utilizan su determinación para proteger a las personas que les importan.
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Biografía por Riot Games; notas de lectura y capítulos contextuales por The Rune. Las ilustraciones y vídeos oficiales se acreditan a Riot Games; el arte de desarrollo representa el proceso de diseño.