El espíritu del Claro del Almácigo — ilustración oficial de Riot

Madera de elder · universo alternativo

El espíritu del Claro del Almácigo

Por Jared Rosen

9 min de lectura Relato

Ilustración · Riot Games

El espíritu del Claro del Almácigo · ilustración de la publicación original · Riot Games

Por Jared Rosen · Historia completa

El espíritu del Claro del Almácigo

Madera de elder · universo alternativo

En estos días oscuros es habitual hablar de Bosqueviejo con cierto respeto, ya que jóvenes y ancianos saben bien que es un lugar muy peligroso, lleno de trampas y trucos creados por los últimos hijos de la naturaleza.

Pero no siempre fue así: en la antigua era previa a la caída de los dioses, esta noble gente se mezclaba con los humanos, para bien y para mal. Las historias de esas desavenencias se cuentan hasta el día de hoy; son, acaso, las últimas que sobreviven de una época más inocente, capturadas en el tiempo y transmitidas por generaciones para que en épocas venideras se recuerde la magia perdida ante la hechicería y la sombra.

¡Pero no hablemos de cosas tristes! Aquí estoy para contarles tan solo una historia de quienes fueron tocados por el viejo bosque y de las extrañas criaturas que lo habitan. Pues el Bosqueviejo fue alguna vez hogar de valientes caballeros, gentiles dríadas y extraños espíritus, tanto grandes como pequeños, y algunos de ellos todavía viven allí; si tienes suerte y tu corazón es puro, quizás algún día te encuentres con uno...




Hace muchos años, en un reino al sur del gran Bosqueviejo, vivía una afable pareja de artesanos que ensamblaban juguetes. Tenían una hija pequeña llamada Rowan, tan gentil y amigable como puede ser una niña, y vivían juntos felizmente fabricando juguetes de todo tipo con la madera del bosque.

Los juguetes creados por los padres de Rowan eran muy codiciados, incluso por miembros de las casas nobles, y es por eso que se volvieron ricos y adquirieron mucho renombre. Los juguetes nunca se dañaban aunque los niños los manipularan con brusquedad, y jamás se avejentaban aunque transcurriera mucho tiempo. Además, cada uno de ellos era una obra de arte única e irrepetible en todo excepto en el nombre, pues así era la magia del Bosqueviejo en aquellos tiempos.

Se cuenta que, en cierta ocasión, el bisabuelo de Rowan salvó a un espíritu joven y, en agradecimiento, su familia fue bendecida durante ciento dos años para que pudieran hacer todas las creaciones que quisieran con solo un árbol del bosque por año. Ninguna criatura lo lastimaría, ni a él ni a sus descendientes, ni siquiera el Gran Guardián Hecarim, siempre y cuando su familia nunca se volviera contra los habitantes del bosque y jamás tomaran más que un árbol el primer día de la primavera. También debían vivir apartados de las murallas de la ciudad, para remarcar la unión entre el espíritu y el hombre, y a cambio Bosqueviejo extendería su protección a su linaje por toda la eternidad.

La familia de Rowan respetó los términos del acuerdo por ciento un años, y vivieron felices todo ese tiempo.

En las vísperas del año ciento dos, un noble proveniente de un país extranjero visitó a Rowan y a sus padres. Su nombre era Brín y se hacía llamar rey, aunque sus tierras eran pocas y su influencia secundaria entre los señores y las señoras de los reinos. Como tal, estaba obsesionado con ornamentos de todo tipo que le dieran la apariencia de riqueza y jerarquía, y estaba tan fascinado con los juguetes de madera que decidió apropiarse de todos los que pudiera, hasta el punto de considerarse comunes y corrientes en su corte.

''Honorable artesano, estos tesoros son invaluables y, sin embargo, los vendes por unas monedas para el divertimento de los niños de esta tierra. ¿No sería más prudente crearlos para nobles como yo? Te podría pagar con creces y llenar tus cofres, y así a tu familia nunca le faltaría nada'', declaró Brín.

Pero el padre de Rowan rechazó la oferta, ya que Bosqueviejo le brindaba a la familia todo lo que necesitaba. ''No deseo vender mis objetos para obtener beneficio, pues su fama ya me ha bendecido enormemente. Solo anhelo honrar mi acuerdo con el gran bosque, tal como lo hizo mi padre y su padre antes que él''.

''Honorable artesano, tu fama se conoce en todas las tierras, y aun así vives en los límites de lo salvaje e indómito. Si fabricas estos tesoros en nombre de mi casa, construiré para ti un extenso solar sobre la rivera y serás la envidia de todos los hombres'', replicó el noble.

El padre de Rowan volvió a rehusarse, pues aunque ya no pudieran seguir recolectando árboles del bosque, su familia siempre sería bienvenida entre los seres nobles de Bosqueviejo. ''Lo siento, pero bien puedes comprar los objetos que haya dentro de mi casa y llevarlos a tu corte. El tiempo no los toca y jamás se deterioran, y estoy seguro de que eso será suficiente'', respondió el artesano.

Al oír eso, Brín se enfureció. ''Si rechazas mi generosa oferta, quemaré tu taller hasta convertirlo en cenizas. Bosqueviejo no se extiende hasta mi reino, y para el momento en el que sus hijos vengan en tu ayuda, tu vida se habrá acabado y tu familia yacerá sin vida. Llevaré estos tesoros conmigo y ese será el final del asunto''.

Luego de esas palabras, el padre de Rowan cedió y acordaron que Lord Brín regresaría un mes más tarde para llevarse cada uno de los juguetes confeccionados con el último árbol recibido.

''Padre'', preguntó Rowan, pues era mucho lo que sabía a pesar de su corta edad. ''¿Qué es lo que haremos? Aunque sus tierras no son extensas, este hombre es un señor y puede traer muchos caballeros en su ayuda''.

''Eso es cierto'', respondió el padre de Rowan. ''Pero, por su soberbia, ignora a los espíritus del bosque. Toma ropa abrigada de tu madre y un fardo de provisiones, y ve a un lugar llamado el Claro del Almácigo. Allí, tus ojos encontrarán un gran árbol, duro como la placa de una armadura. Duerme tranquilamente en su base y el espíritu que bendice nuestra casa aparecerá en tus sueños para negociar contigo. Pero ten cuidado, ya que no es un espíritu amable, sino violento. Si tus palabras son falsas o tus ofertas inapropiadas, o si percibe oscuridad en tu corazón, arrancará tu alma y tu cuerpo no se volverá a levantar''.

Entonces Rowan tomó la ropa de su madre y un fardo de provisiones, y caminó hacia Bosqueviejo, mientras sus padres se apresuraban para elaborar los juguetes para Lord Brín y tenerlos listos en caso de que su misión fallara.




Al poco tiempo, Rowan se encontró con un tranquilo claro del bosque; en su centro, había un antiguo árbol cuya corteza brillaba como cobre pulido. Alrededor de él yacían los huesos de muchas personas, y sus pertenencias hechas jirones estaban cubiertas por una gruesa capa de musgo verde. En ese lugar, Rowan no podía escuchar las aves o los suspiros de los incontables espíritus del bosque, solo el silencio, como si ni siquiera el viento se atreviera a perturbar sus innumerables secretos. Sintió un gran temor en su ser, como si la estuvieran observando, pero a pesar de su miedo desempacó su fardo, abrochó su abrigo y se recostó en la base del almácigo, tal como su padre le había indicado.

Nocturne · ilustración de personaje de Riot GamesRiot Games

No tardó mucho en conciliar un sueño profundo. Los rayos de sol danzaban sobre sus mejillas y los antiguos huesos desparramados a su alrededor ya casi no parecían ser una molestia.

El sonido de un himno la despertó a la mitad de la noche.

Rowan era valiente y gentil, pero las voces rechinaban y gemían como un tronco lleno de escarabajos, y crujían como las ramas de un sauce viejo y seco, y el miedo no tardó en regresar a ella. La advertencia de su padre sobre un ser despiadado hizo eco en sus oídos, y entonces Rowan gritó: ''¿Eres tú el espíritu del Claro del Almácigo?''.

Y el himno continuó por un tiempo, como respondiendo a su pregunta.

Luego, los troncos y el musgo y las ramas y los árboles se paralizaron, y el himno cesó, y una aparición extraña y deforme se manifestó en los límites del claro. Sus brazos colgaban y sus puntas tenían forma de cuchillas afiladas, su cabeza giraba de manera antinatural contra su extraño cuerpo de madera y miraba a Rowan inexpresivamente.

Quid tibi vis, puella?, dijo el espíritu con una voz crujiente, como una madera podrida.

Pero hablaba en una lengua antigua, mucho más antigua que el bisabuelo de Rowan, que ella no podía comprender.

''Ah'', dijo el espíritu. ''Han pasado muchos años desde que tu ancestro me dio asistencia. Discúlpame, el tiempo no pasa para nosotros como lo hace para ustedes, y a veces confundo las lenguas de los mortales. Mi nombre es Nocturne y soy el espíritu que buscas. ¿Qué deseas, niña? Quiero oír tus palabras. Pero no hables con falsedades o arrancaré tu alma y tu cuerpo se pudrirá en el claro con todos aquellos que quisieron engañar a una criatura como yo''.

El espíritu permaneció donde estaba, y el temor de Rowan no se alivianó.

''Oh, Nocturne'', dijo. ''Han pasado ciento un años desde que bendijiste a mi casa y este año será el último. Siempre honramos tus deseos y el deseo de Bosqueviejo, y nunca dejaremos de hacerlo. Pero un señor llamado Brín ahora nos amenaza con la muerte, por eso suplicamos tu protección''.

''Ah'', replicó Nocturne, acercándose a ella. Rowan lo vio flotar en el aire rozando el suelo con sus cuchillas mientras avanzaba; los huesos a su paso se cortaban en dos a la perfección, como si estuvieran hechos de aire. ''He oído del tal Brín y de sus tierras hacia el oeste, donde el aire es cálido y el bosque escaso. Si él mata a tu familia y roba sus tesoros, prometo quitarle la vida en retribución''.

''Oh, Nocturne'', replicó Rowan. ''Nosotros no somos como los espíritus del bosque. No tenemos más que una vida y, cuando esta se termina, se va de este mundo y no regresa. ¿Podrías actuar contra él ahora? ¿Qué podría ofrecerle a un espíritu como tú como pago...?''.

''Ah'', dijo Nocturne, acercándose aún más. Sus manos temblaban de emoción y sus cuchillas crujían al traspasar las piedras, armaduras y demás posesiones desparramadas ante él, y Rowan percibió en él un impulso de violencia. ''Quizás si tuviera algo para comer y alguna ropa con la que abrigarme podría viajar hacia el oeste''.

Entonces Rowan entregó a Nocturne su fardo de comida y su abrigo, a pesar de tener un cuerpo de cortezas y cuchillas.

''Ah'', dijo Nocturne, que se alzó ante Rowan y la miró fijamente con su rostro tallado. ''¿Pero son ciertas tus palabras? Me pregunto qué es lo que dice tu corazón''.

Entonces, clavó una cuchilla en su pecho y levantó el cuerpo de la niña sobre su cabeza. Pero Rowan permaneció en silencio, decidida, pues supo qué le esperaba al ver los huesos desparramados en el Claro del Almácigo, y lo aceptó gustosa.

Nocturne bajó a Rowan y la depositó frente a él, mientras sus heridas se curaban. ''Tus palabras son ciertas, tus ofrendas son dadas libremente y eres de buen corazón. No morirás el día de hoy. Regresa a tu casa y vive tu vida, y lord Brín nunca los volverá a molestar''.

Rowan agradeció al espíritu y, luego de despertar, regresó a su casa en el borde de Bosqueviejo, y su familia recolectó el último árbol y vivieron felices por muchas generaciones hasta que se volvieron parte del bosque, tal como estipulaba el acuerdo que habían sellado tantos años atrás.




En cuanto a lord Brín, sus caballeros y él fueron aniquilados por el despiadado espíritu cuando dormían, y su reino cayó en un oscuro letargo del que nunca despertó. Bosqueviejo avanzó con rapidez sobre estas tierras y las consumió completamente al cabo de un año, y ni un alma pudo escapar. Sus ruinas todavía se encuentran en un lugar conocido como Bosquesombrío, en donde se dice que Nocturne aparece en ocasiones para admirar su obra.

Fin de esta lectura

Sus vidas tienen su propia historia

Estos caracteres en Runaterra

Continúa la historia

Las publicaciones originales

Fuentes y lecturas relacionadas

Historia completa por Jared Rosen. Publicado 2021-08-11. La fecha de publicación no es una fecha en el mundo. Las ilustraciones conservan sus propios subtítulos y fuentes.

  1. El espíritu del Claro del Almácigo · Jared Rosen ↗
  2. Nocturne ↗

Publicación oficial

Se abrirá el sitio del editor. Si no carga, utiliza el enlace directo. Abrir el original en otra pestaña ↗