Shyvana, la Hija del Dragón
Trailer de actualización de campeón. El video incrustado se titula Forjado en Furia; el índice de Riot lo lista como Shyvana, el Half-Dragon.

la Hija del Dragón
Salvar la vida de Jarvan le dio a Shyvana un lugar en la guardia real de Demacia, pero no una aceptación sin complicaciones. Su habilidad para cambiar entre formas humanoides y dragones perturba a la gente que ya sospecha de su naturaleza.
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Biografía y lectura · THE RUNE
Riot Games · Biografía completa de Universo
Si bien los dragones elementales son muy raros hoy en día, aún quedan algunas de esas imponentes criaturas escondidas a lo largo y ancho de Runaterra.
Mucho después de la caída del imperio shurimano, la bestia ancestral conocida como Yvva resguardaba sus huevos en las cámaras ubicadas debajo de un volcán olvidado. Si bien para los de su especie significan poco más que una futura competencia, los huevos de estas bestias tienen un valor incalculable para algunos mortales. Es por eso que tantos tienen la osadía (o la falta de juicio) de robarlos. A lo largo de los años, Yvva se deleitó con los restos carbonizados de todos los que entraban a sus dominios… Pero hubo uno que logró sobrevivir para contar la historia.
Un mago logró huir con un huevo, pero, al poco tiempo, el cascarón comenzó a romperse. Ya fuera porque la cría no estaba en el nido o porque la última luna de otoño anunciaba la llegada del invierno, algo había cambiado... De aquel huevo no nació un dragón, sino una bebé de apariencia humanoide con piel pálida y violácea. El mago quedó encantado al instante y fue incapaz de abandonarla. La crio como su propia su hija y la llamó Shyvana, en honor a la oscura leyenda de su madre.
Pero con el tiempo, la pequeña demostró ser mucho más de lo que su padre adoptivo podría haber imaginado. Desde temprana edad, podía transformarse en una criatura monstruosa similar a los mitad dragón que se relataban en la mitología antigua. Su padre sabía que aquella habilidad dificultaría su convivencia con la mayoría de los habitantes de Valoran. Sin embargo, conforme crecía, Shyvana ganaba confianza. Cada día volaba más lejos y cazaba presas más desafiantes.
Era cuestión de tiempo para que Shyvana se adentrara en el territorio de su madre. A Yvva no le importó el lazo de sangre que la unía al extraño dragón que invadía sus dominios, y la ahuyentó con una furia inhumana. Con la certeza de que había logrado escapar, la joven Shyvana regresó a su hogar… pero los dragones se toman muy en serio las invasiones a su territorio.
Los desesperados gritos de Shyvana resonaron mientras llamas de su madre consumían la carne de su padre adoptivo.
Incluso mientras arrastraba el cuerpo calcinado de su padre hacia un bosque cercano, Shyvana sabía que no había más que hacer. Le dio un entierro sencillo bajo un roble frondoso y partió sola.
Tras varios meses de vivir como nómada y esconderse en la estepa, Shyvana detectó un tenue aroma a sangre y fuego. Yvva estaba desatando su ira sobre la gente de un asentamiento subterráneo, y solo una exploradora demaciana y su águila cerúlea se habían atrevido a enfrentarla. Shyvana se lanzó a la batalla junto a la valiente muchacha, quien más tarde se presentó como Quinn. La batalla fue reñida, pero la demaciana luchó con coraje y honor. Para Shyvana, eso era digno de respeto.
Mientras exploraba el bosque en busca de señales del inevitable regreso vengativo de Yvva, Shyvana encontró a un guerrero herido al borde de la muerte. Sin pensar en la bestia que la acechaba, Shyvana adoptó su forma dragón y llevó a cuestas al hombre inconsciente hasta un puesto de avanzada en la frontera de Demacia.
Allí, en el castillo de Wrenwall, Shyvana se enteró de que aquel guerrero era el mismísimo príncipe Jarvan, hijo único del rey y heredero al trono. Aunque los soldados del puesto se mostraron desconfiados ante su piel escamosa y sus modales extraños, el príncipe intervino por ella y le obsequió el emblema familiar.
No obstante, la oscuridad que invadía el aire no pasó desapercibida para Shyvana. Yvva estaba cerca.
A sabiendas de que debía reunir a la guarnición de Wrenwall, el convaleciente príncipe llevó a los lugareños aterrorizados al interior de la fortaleza como parte de los preparativos para la batalla venidera. Aun así, Shyvana se preparó para escapar hacia las profundidades del bosque y atraer a la criatura tras ella. Sin embargo, cuando Jarvan la confrontó, la joven mitad dragón le reveló que la bestia que se aproximaba era de su misma sangre y que no permitiría que gente inocente muriera por su culpa.
A pesar de tal revelación, Jarvan se negó a dejarla ir. Shyvana le había salvado la vida, así que lo correcto era que peleara a su lado. Conmovida por la voluntad del príncipe, ella aceptó.
Cuando Yvva apareció en el horizonte, los arqueros demacianos arrojaron una lluvia de flechas para distraerla. Como represalia, la bestia roció el almenaje con fuego, rasgó la mampostería con sus garras y derribó a los guerreros que se guarecían tras los parapetos. Fue en ese momento cuando Shyvana saltó de la muralla, se transformó en pleno vuelo, y desafió a su madre con un rugido terrorífico. En una batalla de proporciones épicas que no se veía en Valoran desde las Guerras Rúnicas, ambas dragonas se enfrentaron con garras y dientes mientras sobrevolaban los cielos de Wrenwall.
Finalmente, a pesar de las múltiples heridas que le cubrían el cuerpo, Shyvana derribó a Yvva y le rompió el cuello contra el suelo de adoquines.
El príncipe honró la valentía de Shyvana y le prometió que siempre tendría un lugar a su lado si su deseo era acompañarlo de regreso a los salones del rey. Con el cráneo de Yvva como marca de su triunfo, partieron juntos hacia la gran Ciudad de Demacia.
Shyvana descubrió que el reino de Jarvan III está dividido: el pueblo desconfía de los magos y la magia, lo que entra en conflicto con los ideales nobles que fungieron como pilares de la fundación de la ciudad. Aunque logró que los habitantes de Demacia la aceptaran como una de las guardianas de mayor confianza del príncipe, no puede evitar pensar en cuántos la aborrecerían si conocieran su verdadera identidad.

Un lugar en Runaterra
Demacia creció alrededor de un refugio de la devastación de las guerras Rune. Petricita se convirtió en el centro de sus defensas, mientras que el servicio militar, el deber y las tradiciones nobles conformaron sus ideales públicos.
Esos ideales están al lado del miedo a la magia, el aislamiento y el conflicto por la autoridad política. Lea el reino a través de sus defensores y el pueblo sus leyes excluyen. El panorama regional de Riot pertenece a una etapa anterior de la crisis real; las historias posteriores avanzan en esa situación.
Del archivo de arte de Riot
Sylas lidera una rebelión contra las instituciones que persiguen los mages de Demacia.
Publicación de referencia en las fuentes siguientes.
Su lugar en el mundo
Un rescate y lealtad recíproca
Shyvana rescató al príncipe herido. Jarvan más tarde defendió su lugar entre sus soldados y se paró con ella contra el dragón persiguiéndola.
Explorar Jarvan IV →las Alas de Demacia
Quinn y Valor operan como una asociación coordinada en misiones peligrosas demaciano. La ballesta del guardabosques y el rastreo aéreo del águila les permiten encontrar y atacar a enemigos que tal vez no reconozcan a ambos atacantes.
Explorar Quinn →la Virtuosa de las Cuerdas
Sona se comunica a través de música que puede sanar o dañar. Su popularidad en Demacia existe junto con la sospecha de que sus extraordinarias actuaciones se basan en la magia que el reino condena.
Explorar Sona →Las publicaciones originales
Biografía por Riot Games; notas de lectura y capítulos contextuales por The Rune. Las ilustraciones y vídeos oficiales se acreditan a Riot Games; el arte de desarrollo representa el proceso de diseño.